lunes, 15 de septiembre de 2014

LA TEORIA DE CUERDAS

Esencialmente la teoría de cuerdas explica que todo el universo, desde la partícula más ínfima al último confín del espacio, está conformado por pequeñas hebras de energía que se conocen como “cuerdas”. De este modo, cada partícula subatómica nace de los modos de vibración de la “cuerda”, lo realmente interesante es que esta teoría unifica las dos grandes teorías físicas del siglo XX, la teoría de la relatividad de Einstein y la mecánica cuántica. Sin embargo no todo es perfecto en esta teoría.
Según esta concepción teórica vivimos en un mundo de 10 dimensiones ((nueve espaciales y una temporal)), a pesar de que no vemos más que cuatro (alto ,largo, ancho y tiempo), por otra parte, esta teoría produce una superabundancia de  universos compatibles con el nuestro, lo que parece algo completamente imposible.
La teoría de cuerdas surgió a finales de los 60. Era una teoría extravagante, que sólo llamó la atención de unos pocos y nunca se tomó en serio, pero desde mediados de los 80 hasta hoy, se ha hecho cada vez más popular. El modelo estándar, que domina la física actual, sigue planteando muchos interrogantes y algunas contradicciones.
La teoría de cuerdas parece dar respuestas, el problema es que, con los medios de que disponemos, es imposible de comprobar, esto hace que muchos científicos la rechazen, por considerarla una teoría filosófica más que física. En el mundo científico, tiene tantos defensores como detractores. Existen diversas teorías sobre la naturaleza y funcionamiento del Cosmos, pero todas suponen que las partes más pequeñas e indivisibles de la materia son pequeñas bolitas que se combinan para formar todo lo que existe. Como un juego infantil de bloques de construcción. Son las partículas elementales, los electrones y los quarks.
La teoría de cuerdas rompe con esta idea, presupone que las partes más pequeñas son filamentos de energía, una especie de cuerdas que vibran, cada tipo de vibración produce un tipo u otro de partícula, con cualidades distintas, igual que las vibraciones de las cuerdas de un violín producen distintas notas. Las cuerdas serían muchísimo más pequeñas que un quark, por eso no podemos verlas, aunque sí pueden deducirse matemáticamente.
La teoría de cuerdas tiene distintas versiones. Una de ellas, la teoría M, cree que una especial vibración de cuerdas daría lugar a una partícula llamada gravitón, que sería la responsable de la gravedad. De esta forma unificaría la gravedad, algo que hasta ahora no ha logrado el modelo estándar.
Las cuerdas más grandes formarían una especie de membranas circulares o branas. Cada membrana sería un universo. El choque entre dos branas produciría un nuevo Big Bang y un nuevo universo. El nuestro sería sólo uno entre muchos. No habría comienzo ni final, sino ciclos entre un big bang y el siguiente.
Por ahora, no hay pruebas de que la teoría de cuerdas sea correcta ni de que no lo sea. Arthur Eddington decía " que el mundo no sólo es más extraño de lo que imaginamos, sino incluso más extraño de lo que se pueda llegar a imaginar".
Aunque la teoría de cuerdas, según sus defensores, pudiera llegar a convertirse en una de las teorías físicas más predictivas, capaz de explicar algunas de las propiedades más fundamentales de la naturaleza en términos geométricos, los físicos que han trabajado en ese campo hasta la fecha no han podido hacer predicciones concretas con la precisión necesaria para confrontarlas con datos experimentales. Dichos problemas de predicción se deberían, según el autor, a que el modelo no es falsable, y por tanto, no es científico, o bien a que: La teoría de las supercuerdas es tan ambiciosa que sólo puede ser del todo correcta o del todo equivocada. El único problema es que sus matemáticas son tan nuevas y tan difíciles que durante varias décadas no sabremos cuáles son.

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